HARTFORD, Connecticut, 5 de noviembre de 2026. El parque eólico marino Revolution Wind comenzó a operar comercialmente, incorporando una nueva fuente de electricidad a la red de Nueva Inglaterra. Connecticut tiene contratados 304 megavatios de su capacidad total, una cantidad equivalente a aproximadamente el 5% de la demanda eléctrica del estado.
El proyecto, situado a unas 15 millas náuticas al sureste de Point Judith, Rhode Island, cuenta con una capacidad de 704 megavatios. De ellos, 400 corresponden a Rhode Island. En conjunto, la energía producida equivale al consumo eléctrico de unos 350,000 hogares en Nueva Inglaterra.
Un proyecto de 65 turbinas frente a la costa de Rhode Island
La construcción de Revolution Wind comenzó en 2023 y la instalación de su turbina número 65, la última del proyecto, concluyó en septiembre de 2026. Con el inicio de la operación comercial, la instalación pasa de la etapa de construcción a suministrar energía mediante los contratos de compra acordados por los estados.
Connecticut seleccionó este proyecto en procesos competitivos realizados en 2018 y 2019, dentro de su estrategia para diversificar el suministro eléctrico regional y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
¿Qué puede significar para las facturas de electricidad?
El gobernador Ned Lamont sostuvo que la incorporación de esta energía ayudará a mejorar la confiabilidad de la red y a contener los costos eléctricos para familias y empresas.
Por su parte, la comisionada interina de Energía y Protección Ambiental, Emma Cimino, destacó que contar con una fuente adicional de electricidad no dependiente de combustibles fósiles puede reducir la exposición de la región a cambios bruscos en los precios internacionales de la energía.
El Departamento de Energía y Protección Ambiental ha estimado que, hacia 2028, Revolution Wind podría generar ahorros de alrededor de $500 millones anuales en costos del mercado eléctrico regional. Se trata de una proyección económica para el sistema y no de un descuento automático en cada factura residencial.
El parque aporta una nueva fuente de generación en un momento en que la demanda y los costos de energía durante el invierno siguen siendo una preocupación para los hogares de Connecticut.
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