NEW HAVEN, Connecticut. El Departamento de Justicia de Estados Unidos enviará observadores federales a New Haven durante las elecciones del martes 3 de noviembre. Sin embargo, esos funcionarios no podrán ingresar a los centros de votación ni acercarse a menos de 75 pies de sus accesos, de acuerdo con las reglas electorales de Connecticut.
La secretaria de Estado, Stephanie Thomas, confirmó el 30 de octubre que su oficina y la ciudad recibieron la notificación federal. Después, representantes estatales, municipales y de la Fiscalía General se reunieron con funcionarios del Departamento de Justicia para precisar los límites legales de la observación.
Dos equipos de observadores
El gobierno federal informó que enviará dos equipos de dos personas a distintos centros de votación de New Haven. Su objetivo declarado es observar el cumplimiento de leyes federales de derechos electorales, especialmente la asistencia a personas que necesitan ayuda en otros idiomas y la accesibilidad para votantes con discapacidades.
La ley estatal, en su sección 9-236, establece quiénes pueden ingresar a los lugares de votación. Según Thomas, los observadores del Departamento de Justicia no están incluidos entre las personas autorizadas. Por ello, podrán observar únicamente desde el exterior del perímetro restringido de 75 pies, aproximadamente 23 metros.
Qué pueden y qué no pueden hacer
De acuerdo con los compromisos comunicados por la Secretaría de Estado, los observadores no portarán armas, no tendrán facultades para arrestar, detener, registrar ni incautar objetos, y no podrán interferir con los funcionarios electorales o con el proceso de votación. Solo podrán hablar con electores que den su consentimiento explícito y siempre fuera del área restringida.
Las autoridades también acordaron intercambiar información de contacto, nombres de los observadores y pautas operativas para la jornada. Los equipos se concentrarán en centros sujetos a obligaciones de asistencia lingüística.
¿Qué significa para los votantes?
La presencia de observadores federales no cambia el derecho de los ciudadanos elegibles a votar ni las reglas habituales para emitir su sufragio. Los funcionarios electorales locales seguirán administrando la votación dentro de cada centro.
Thomas subrayó que las restricciones de acceso responden a la legislación de Connecticut y no a la afiliación política de quienes desean observar. El Departamento de Justicia prevé desplegar observadores en otros estados, donde las normas de acceso pueden ser distintas.
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