NEW HAVEN, Connecticut. Nueve personas fueron acusadas formalmente en una investigación federal sobre una presunta red de distribución de cocaína y crack en el sureste de Connecticut. La Fiscalía Federal informó el 29 de octubre que una de las operaciones de vigilancia permitió incautar aproximadamente 10 kilogramos de cocaína y más de $170,000 en efectivo en Clinton.
De acuerdo con los documentos judiciales descritos por la fiscalía, los investigadores emplearon escuchas autorizadas por un tribunal, videovigilancia, seguimiento de vehículos mediante GPS y compras controladas de drogas. Las autoridades sostienen que Michael Smith, de 53 años y residente de Lisbon, suministraba sustancias a personas que presuntamente las revendían en cantidades menores.
La operación en Clinton
Según la acusación, el 8 de octubre los agentes observaron a Smith, Deonna White y Robert Duran llegar por separado a un estacionamiento de Clinton. Los investigadores afirman que se produjo un intercambio entre una bolsa reutilizable y una caja colocada en un vehículo.
Las autoridades señalaron que la caja contenía aproximadamente 10 kilogramos de cocaína y que en la bolsa encontraron más de $170,000. Los tres fueron arrestados ese día. En registros relacionados, los agentes también encontraron drogas preparadas para su redistribución y, en uno de los vehículos atribuidos a Smith, un arma de fuego y más de 200 cartuchos de munición, según la fiscalía.
Quiénes fueron acusados
La Fiscalía Federal identificó a los nueve acusados como Michael Smith, de Lisbon; Anthony Gomez, de Norwich; Robert Duran, de Mount Vernon, Nueva York; Deonna White, de Norwich; Rocky Laurent, de New London; Sarah Butler, de Norwich; Heather Roy, de Canterbury; Cordelia Harris, de New London; y Keith Nival, de New London.
Un gran jurado federal en New Haven presentó el 27 de octubre una acusación sustitutiva que atribuye a los nueve conspiración para distribuir y poseer cocaína con intención de distribuirla. Algunos enfrentan cargos adicionales por distribución de crack, posesión de cocaína con intención de distribuirla o posesión ilegal de municiones, dependiendo del acusado.
Posibles penas y estado del caso
Las penas previstas varían según los cargos y las cantidades atribuidas a cada persona. Para algunos acusados, la conspiración imputada conlleva una pena mínima obligatoria de diez años de prisión y una máxima de cadena perpetua en caso de condena. La acusación también solicita el decomiso de $196,353 y cinco vehículos vinculados a la investigación.
La investigación estuvo a cargo de la DEA y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), con asistencia de la Policía Estatal de Connecticut.
Los cargos son alegaciones y no equivalen a una declaración de culpabilidad. Todos los acusados se presumen inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad ante un tribunal.
Fuente oficial: Fiscalía Federal del Distrito de Connecticut.

